sábado, 23 de mayo de 2015

Cuervos



por Luciano Doti


Desde adolescente venía abrevando en las letras de Edgar Allan Poe. Leer los versos de “El cuervo” le teñía el alma de negro. Una sensación de melancolía, soledad y tinieblas inundaba su ser moral.
Un atardecer, a su ser moral se sumó su ser físico. Todo su cuerpo fue invadido por esa fuerza oscura; cada parte del mismo fue cuervo, muchos cuervos, que volaron al cielo, y él desapareció.

3 comentarios:

  1. Un interesante homenaje a El Cuevo de Poe.
    Me pregunto en que me transformaría yo.

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  2. Bueno y breve, dos veces bueno. Saludos

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  3. Bueno y breve, dos veces bueno. Saludos

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