La convocatoria para el 27 de noviembre de los relatos jueveros fue hecha por el blog La Plaza del Diamante y es acerca de cumpleaños.
La anécdota que más recuerdo de esa clase de eventos es la de la vez que siendo niño fui a uno en que había una payasa, y me asusté tanto que salí corriendo.
Muchos años después, supe que la fobia a los payasos se denomina coulrofobia, y en su honor escribí el siguiente microrrelato que acompaño con una imagen del payaso de It, del maestro Stephen King.
La anécdota que más recuerdo de esa clase de eventos es la de la vez que siendo niño fui a uno en que había una payasa, y me asusté tanto que salí corriendo.
Muchos años después, supe que la fobia a los payasos se denomina coulrofobia, y en su honor escribí el siguiente microrrelato que acompaño con una imagen del payaso de It, del maestro Stephen King.

Coulrofobia
por Luciano Doti
Cuando su alma recién creada flotaba en el éter, había visto de lejos a un demonio. Desde entonces, el recuerdo de su rostro había quedado grabado en su conciencia.
Ya encarnado en un ser terrenal, siendo niño, fue a un cumpleaños, y al ver el rostro del payaso, se estremeció.
Bueno, quizás esas caras tan exageradamente pintadas dan miedo a los niños. Mira la película, "Balada triste de Trompeta", vaya miedo.
ResponderEliminarUn micro muy bueno.
Un abrazo
Historia interior que se reencarna en un niño. Excelente Luciano.
ResponderEliminarA mi hija -la que casualmente cumple años hoy- le pasa lo mismo jeje... les tiene miedo... y a las palomas
ResponderEliminar=)
p.d
ResponderEliminarme alegra tenerte firmemente sumado a nuestro grupo. Desde ya quedas invitado para el evento de la tarjeta navideña (en mi blog hay más detalles)
=)
Seguramente esa fobia es debida, por la mascara que tapa las verdaderas facciones del hombre que hay tras el payaso.
ResponderEliminarSeguramente que con una sola nariz de pega, no existiría ese temor.
Un abrazo.
Pequeño rescoldo guardado en el alma.
ResponderEliminarTambién le temo a los payasos, es algo superior
Abrazos
Excelente micro! Me encanta Stephen King y por supuesto It es una de sus grandes obras.La verdad es que si lo piensas bien, esas caras tan pintadas dan miedo, no me extraña que a algunos niños les asusten.
ResponderEliminarEncantada de leerte!
Debe ser por lo que parece que esconden, y lo que se guarda de niño queda para siempre.. Corto largo de saborear.
ResponderEliminarImpresionante micro. Quizás parte de esto tiene culpa las películas de horror donde con payasos. O será por la gran cantidad de maquillaje que usan, con colores tan llamativos. Nunca me gustaron los payasos. =) Me gusta mucho Stephen King y su IT es horripilante.
ResponderEliminarSaludos
Una historia que aunque corta, está llena de intrigas, de maldad, de miedos...
ResponderEliminarInquietante! Ese rostro de payaso que es un reflejo de un rostro demoníaco traído en su memoria más temprana... desbarajusta bastante! Como para no temer!
ResponderEliminarUn excepcional micro.
Besos!
Gaby*
Fantástico corto, reune todo lo que tiene que reunir. Cuenta mucho más de lo que se lee. Comparto esa fobia, yo me creí "rara" durante mucho tiempo por ese miedo irracional, debo decir que siguen sin gustarme.
ResponderEliminarUn abrazo.
Siempre ha habido una especie de contradicción en estos payasos. Su función es hacer reir y generar ternura, y generalmente lo consiguen, pero siempre es dificil evitar una sensación extraña al mirar con detenimiento sus caras exageradamente pintada.
ResponderEliminarUn abrazo
vaya, es que en esta especie de personajes siempre ha existido una sensación muy extraña para algunos pequeños, siendo que simplemente quieren reflejar la alegría de vivir
ResponderEliminarPayaso con careta de alegría, pero tengo por dentro el alma rota, cantaba Bambino. Tal vez sea eso lo que asusta a algunos niños, su capacidad para percibir el verdadero drama que se oculta a veces tras esa apariencia festiva. Me ha gustado tu micro, Gustavo. El demonio, si es que existe, elegirá siempre el disfraz que lo haga parecer amable.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Muchas gracias, aunque mi nombre es Luciano.
EliminarQuizás te confundiste porque tengo un cuento en primera persona en que el personaje (narrador) se llama Gustavo.